TrazoInicial nació de una observación familiar: mi mamá es maestra de jardín y cada trimestre se quedaba fines de semana enteros escribiendo informes pedagógicos, uno por cada alumno. Sin atajos. Hicimos algo para devolverle ese tiempo a ella y a las miles de maestras que viven lo mismo.
Cada informe pedagógico son ~600 palabras. Por alumno. Por período. Veintitrés alumnos en una sala chica, treinta en una grande. Y tres veces al año.
No es solo escribir mucho. Es escribir distinto para cada alumno, sin que parezca template. Respetando la voz que espera la institución. Sin inventar nada que el chico no haya hecho. Acordándose de los detalles de cada uno entre treinta.
Y son muchos detalles los que la maestra tiene que captar y volcar en el informe: cómo se vincula con sus pares, cómo resuelve consignas, qué áreas le cuestan, en qué brilla. Agarrados todos al vuelo en medio del día, entre los chicos. Después, sentada un domingo a la tarde, no siempre se acuerda de los mismos para cada alumno — y los que no aparecen en el papel terminan invisibilizados. Hay que sostener la observación con consistencia, durante meses, para treinta personitas distintas. Eso es agotador, y se nota.
Entrenamos un modelo de inteligencia artificial personalizado durante meses, dedicado únicamente a escribir informes pedagógicos del Nivel Inicial argentino.
Lo entrenamos con más de 200 informes que mi mamá redactó en los últimos 6 años. Reales, hechos a mano por ella, anonimizados para preservar la identidad de cada chico. Es decir: el modelo aprendió a escribir leyendo a una docente con casi una década de oficio. No leyendo Internet.
Lo afinamos para que respete la planificación del período que la docente le sube: las áreas, los contenidos, las propuestas y los aspectos a evaluar que ella misma definió para su sala. El modelo parte siempre de ahí, no inventa categorías propias ni mete actividades que no se hicieron.
En honor a mi mamá, Natalia. La maestra que sin saberlo nos empujó a hacer todo esto. La marca pública es TrazoInicial, pero el motor que redacta cada informe sigue llevando su nombre. Es lo más justo.
Soy desarrollador de software. Buena parte de mi trabajo lo oriento a construir herramientas educativas: me interesa donde la tecnología se mete en aulas, jardines y procesos de enseñanza para resolver cosas concretas, no para reemplazar a nadie.
En paralelo a mi trabajo formal, dedico tiempo a proyectos propios — explorar tecnologías nuevas, prototipar ideas, llevar algunas a producción. TrazoInicial arrancó así: como un proyecto personal para ayudar a mi mamá. Cuando vi que el modelo realmente funcionaba — que escribía como ella, no como una IA — me pareció injusto guardarlo solo para nuestra familia. Si le sirve a una docente, le puede servir a miles. Por eso lo escalé y hoy lo comparto con el resto de las maestras.
Maestra de Nivel Inicial. Mi mamá. La primera lectora de cada informe que generaba el modelo, la primera en decir “esto no suena”, la primera en marcar qué frases sí sonaban a ella. Cada vez que el modelo aprende algo nuevo, es porque ella lo señaló.
Colegas y amigas de mi mamá que se prestaron a probar versiones tempranas del modelo, mandar feedback, marcar errores. Sin ellas, TrazoInicial seguiría escribiendo como si fuera una sola docente. Si sos maestra de jardín y querés ayudarnos a entrenar versiones futuras (anonimizando todo, con tu permiso), escribinos.
Empezá con 3 informes gratis. Sin tarjeta. Si no te sirve, simplemente cerrás la app.